Miedo en las aulas

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El PP del País Valencià de la Comunidad Valenciana se lanza a la noble causa de que las madres y los padres participen más activamente en la vida educativa de sus infantes. Los miércoles, quedada con la tutoría. El jueves, reunión de la Ampa. El viernes, denuncia del profesorado que adoctrina en las aulas aka que no piensan como nosotros.

Los gavioteros levantinos presentaron en rueda de prensa la campaña «No más adoctrinamiento» que incluye un sistema novedoso de denuncias ideológicas. El procedimiento es muy sencillo: a través de un formulario web para dummies, cualquier persona podrá señalar a aquellos docentes que, a su juicio por lo que le dice su hijo o de oídas, están haciendo mal la docencia. Las denuncias serán totalmente anónimas, por supuesto, «para evitar represalias», dicen desde los instigadores, y porque no hay mejor deporte nacional, después del sillonbol, que tirar la piedra y esconder la mano.

Herederos de la tradición Helen-Lovejoyana, «¡¿Es que nadie va a pensar en los niños?!», las denuncias-ehem-delaciones servirán para que el PPCV realice las acciones que considere más oportunas en «defensa de los derechos del alumnado», además de obtener by the face una relación graciosas de docentes del mal. Un win-win en toda regla.

Para ilustrar las tropelías educativas que están perpetrando los docentes a los que es urgente poner cara, nombre y apellidos, pusieron unos exemplos horripilantes: la venta de boletos de Escola Valenciana, una subversiva agenda con mapa lingüístico del catalán de los paises cataláns y, lo que es peor, obligar a determinadas lecturas. Si usted no se conmueve es que no tiene alma.

Los objetivos finales, «sacar la política das aulas», óle, «primar la libertad», reóle, y que se deje de «vulnerar la Constitución». Toda la Constitución, excepto el artículo 20.1.c, suponemos, este que garantiza el derecho de libertad de cátedra, «una proyección de la libertad ideológica y del derecho a difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones de los docentes en el ejercicio de su función», en palabras del Tribunal Constitucional.

Concluyeron la rueda de prensa con una frase a la que solo le faltaba el Tubular Bells de Mike Oldfield de fondo: «En estos momentos muchas personas tienen miedo».

Si yo fuese docente valenciano, lo tendría, desde luego.

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